Adentro, cómo
pincha. No sé escribir cómo pincha, tendría que decir cardos, alambre de púas,
puercoespín. Cómo crece el puercoespín. Soy un colador, tanto agujero, las
palabras se me escurren. No sé escribir, punto. Nunca supe. Si supiera, estas
palabras estarían exhibidas en escaparates. Nunca podría poner mi corazón allí,
a la vista de todos. Por eso estoy acá, a la vista de nadie. Leer mi corazón,
qué vergüenza, todo desnudo y a la calle. Por suerte no sé escribir. Mi corazón
son todas las palabras que no sé escribir. Mi corazón se queda acá, entre tanta
mala escritura, y los escaparates se llenan de otras palabras que no son mías.
Esa gente sí que sabe escribir, sabe inventar historias. Yo sólo sé decir al
tuntún. Mi corazón al tuntún.